El audio, la interfaz del futuro

por Jose


Publicado 02/01/2019


El audio, la interfaz del futuro

Si la web ha evolucionado a estructuras simples que se recorren verticalmente, es porque deben verse en dispositivos muy diferentes. Cualquier diseñador de interfaces, de experiencia de usuario o el responsable de los proyectos debe tenerlo en consideración. O debería.

La experiencia de los usuarios será diferente, en función tanto del dispositivo, como de su tamaño. No interactuamos igual ante un ordenador con una gran pantalla, en un laptop, una tablet o en nuestro móvil. Nuestra vista y nuestras manos tienen que actuar de diferente forma. Y si le sumamos dispositivos, como los relojes, en los que tenemos que operar bajo un paradigma completamente diferente, hay que plantear otras cuestiones.

Pero ¿y si consideramos los medios no visuales? Los que hacen uso del audio y la voz para interactuar. Este uso no visual será el mayoritario, en menos de cinco años. En los que sea posible se complementarán los dos, pero no siempre. Así que tendremos que reflexionar un poquito más. Desde que existen los ordenadores la vista ha sido nuestra principal herramienta para utilizarlos. Habrá que analizar cómo se han desenvuelto en este tiempo las personas con alguna discapacidad visual. 

Un denominador común: facilitar la vida al usuario

Hagamos lo que hagamos, se tendrá que permitir interactuar al usuario igualmente con lo que tiene ante los ojos, en la punta de los dedos o en forma de audio. Aunque se utilicen diferentes soportes a diario, siempre hay preferencias, alguno que se utiliza más para navegar. No hay recetas mágicas, hay que buscar el denominador común, porque para una PYME o un pequeño proyecto que se gasta 1000 o 2000 euros en una web, está completamente descartado algo como lo que se plantea. Pero para un proyecto con suficiente presupuesto, y dejando disparates a un lado ¿qué le ofrecemos al usuario en cada dispostivo? Como es una pregunta que nos hemos hecho unas cuantas veces, para mí la respuesta está clara: tiene que tener acceso prácticamente a la misma información, sin complicarle la vida lo más mínimo.

Imaginemos que en una pantalla grande, a partir de 1400 pixels por ejemplo, dedicamos un lateral a mostrarle un bloque con información o herramientas útiles que sabemos son interesantes y/o nos interesa destacar, algo que mejore la experiencia del usuario. Puede ser información extra, una categorización diferente, ofertas, un buscador especial, calculadoras rápidas, algún entretenimiento, publicidad... pueden ser muchas cosas. Bien, no hay problema, puede resolverse fácilmente con un poco de diseño y técnica. Aunque hoy, aquí viene el pero, una buena parte de los visitantes solo navegan con dispositivos móviles, porcentaje que seguirá creciendo. ¿Qué información, que no entra en esas pantallas, escamoteamos a estos usuarios que no afecte a los objetivos de nuestro proyecto/negocio? 

Un par de ejemplos. Si aún utilizas Internet en diferentes dispositivos, ¿tu experiencia es más positiva en los móviles que en los demás? ¿Te has encontrado con aplicaciones o webs que funcionan de formas diferentes en unos y otros? Porque a mí me desconcierta sobremanera Facebook. No es solo que los interfaces sean muy diferentes, es que muchas de las opciones o no están disponibles o están escondidas y cuesta encontrarlas. Si le sumamos que están cambiando constantemente la aplicación, creo que tienen un problema serio. ¿Hay en Facebook alguien al mando de la UX? ¿Hay un defensor del usuario?

Otro ejemplo que cualquiera conocemos: la forma en la que se muestra la publicidad en las webs de los medios de comunicación, en los dispositivos móviles. ¿Te ha creado alguna vez cierta incomodidad? ¿Has tenido que abandonar una web porque la publicidad, los avisos, te impedían ver el contenido? ¿Te ha pasado que te lleve una web publicitaria de la que es imposible regresar? A mí me pasa casi a diario.

Así que sería razonable limitar los experimentos, no solo por una cuestión presupuestaria, sino por no desmoralizar a los usuarios. No hay que abusar, somos mucho menos pacientes de lo que imaginan algunos genios del marketing.

El audio, la interfaz del futuro

El sonido como interfaz transformará la forma en que nos relacionamos con Internet. Completamente. Ya está ocurriendo con toda clase de dispositivos: Sirien el móvil y el ordenador, Alexa en casa... Desde el reloj, hasta el coche, pasando por la nevera o el televisor vamos a estar constantemente hablando y escuchando a nuestros asistentes virtuales, porque nos facilitan la vida. Estamos entrando de lleno, casi de sopetón, en escenas propias de la ciencia ficción. Lo que nos prometía el cine, la literatura, al fin ha llegado.

Llegados a este punto sería mejor pensar esto: ¿cómo debería ser mi página web hablada?¿Tiene que contar algo, ofrecer opciones o las dos cosas? Cuando nos esté leyendo información, una noticia, las características de un producto, ¿le ponemos creatividad, o hacemos un audio de gran calidad, para que cada interacción es una experiencia atractiva (todo ello caro) o algo más plano (barato)? ¿Voz humana o de síntesis? ¿Nos puede mostrar publicidad mientras nos está contando lo que sea? Si es así,¿en qué momento? En propuestas como las que nos hacen estos defensores del diseño “agresivo” ¿qué van a hacer con el audio? ¿será una línea igualmente provocadora, violenta, auditivamente hablando? Si esa fuera una opción que se considere seriamente, me preguntaría es si hay alguna posibilidad de que los usuarios vuelvan a visitar una web tan poco respetuosa.

Por supuesto las propuestas originales se pueden plantear en una multitud de proyectos. Pero suponen lo que mencioné antes, uno de cada mil, tal vez menos. Webs relacionadas con el arte y la cultura principalmente, algo de lifestyle, y tampoco es muy aconsejable, no creas. Al Metropolitan o al Reina Sofía les interesa mucho más mostrar su actividad, explicar quiénes son, sin que su usuario medio caiga presa de un ataque epiléptico, que epatar a un porcentaje reducidísimo de sus visitantes.

Hay un espacio para proyectos experimentales en la web, en el vestido o en los coches, pero no dejará de ser algo testimonial. No necesitamos experimentos en la web de Amazon, ni en la de ING, ni en la de El País, en la tuya o incluso en esta misma que estás leyendo.

La web es como es por una razón, todo ocurre porque diseñar para dispositivos tan diferentes es bastante más complejo de lo que parece. Un layout que despliega los contenidos verticalmente sin fin, es la opción más conveniente, en la enorme mayoría de proyectos. Salirse del camino es posible, pero además de preparar la cartera, pregúntate si es necesario, para qué sirve. Aunque no se te vaya la pinza y solo pretendas optimizar el diseño, en función del dispositivo, sacarle más partido al espacio o a explotar las características técnicas, ya tiene lo suyo. Porque además del desarrollo inicial, el proyecto no termina cuando se lanza públicamente. Entonces es cuando empieza a vivir de verdad. Espera la reacción de tus usuarios. Y no te asustes si son un poco crueles.

Imagen: technologyx.com

 


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