por Pilar
Publicado 12/12/2019

Fintech es un término que une otros dos, finance y technology. Una fintech es una startup que utilizando la tecnología ayuda al usuario creando servicios financieros fáciles de entender, de contratar y a buenos precios. Créditos online, cambios de divisas, banca digital entre otros servicios. Se trata de organizaciones con filosofía customer centric, que tienen gran acogida por los usuarios justamente por el gran conocimiento que tienen de sus necesidades.
El crecimiento de las fintech se debe básicamente a las ventajas que ofrece frente a las entidades financieras tradicionales. Su fortaleza está en la oferta de soluciones, más rápidas utilizando menos recursos. Procesos más simples, servicios más baratos y acceso inmediato desde cualquier dispositivo en cualquier lugar del mundo y momento del día.
Según un estudio de el Observatorio de la Digitalización Financiera Funcas-KPMG con datos de 2018, hay más de 15.000 Fintech en el mundo, principalmente en Estados Unidos y Reino Unido.
En España hay más de 300 Fintech que facturan alrededor de 100 millones de euros y emplean a más de 3.500 personas, lo que nos sitúa en el sexto país en el ranking mundial. De estas empresas el 52% tienen un modelo de negocio B2B, un 34% B2C y un 4% C2B.
La mayoría de usuarios de las Fintech son particulares, un 74%, seguidos de autónomos o pymes, con un 59% y entidades financieras con un 33%. El hecho de centrarse en un segmento muy concreto hace que se adapten rápidamente a cualquier necesidad que pueda surgir, puesto que conocen muy bien a sus clientes.
Un 28% se dedica al sector de los préstamos, un 19% a pagos y un 16% a inversión. Después tenemos un 8% que se enfoca a la estructura financiera, un 7% a divisas y gestoría. Empatados con un 5% las dedicadas a Equity Finance y a Finanzas personales, un 4% a distribución de productos financieros y por último un 1% se dedica a Neobanks y Challeger Banks.
Si se pregunta a las fintech, la respuesta a qué ventaja competitiva ofrecen frente a los modelos tradicionales, es decir, por qué les eligen los clientes a ellos y no a otros, un 89% contestan que por la calidad del servicio. Después se sitúa la atención al cliente, con un 59% y la reducción de costes el 44%. Un 37% cree que por los servicios añadidos y un 33% porque no hay otra oferta igual en el mercado. Finalmente la opción precio representa un 30% de las elecciones de los clientes. Es decir, los usuarios no las eligen por los precios, sino por otros factores.
Un 76% son de pago, un 21% ofrecen servicios gratuitos, y un 3% servicios Freemiun. Dentro del primer grupo los ingresos provienen básicamente de comisiones por servicios financieros, 45%, un 25% de los pagos por su uso y comisiones por transacciones. Un 20% recaba ingresos por subscripciones, un 15% por venta del producto y otro tanto por licencias y royalties. Un 10% por el margen de intereses, un 5% por publicidad y por venta de datos.
Según el mismo estudio, lo que más preocupa a un 63% de las Fintech en el futuro es su estrategia de internacionalización. Un 75% de ellas tiene en sus planes operar en otro país europeo, Reino Unido o Estados Unidos.
Otra cuestión importante para el 54% de las fintech es la evolución de su regulación, que puede afectar negativamente a su crecimiento.
Al 42% de las Fintech les preocupa la financiación e inversión, ya que se está produciendo una ralentización en las inversiones y el seed capital, que para las primeras rondas de inversión oscila entre los miles de euros y los 5 millones de euros. Si se bonificaran estas inversiones los flujos de capital crearían valor para el inversor, la startup y la economía del país.
Adyen Servicio de pagos multicanal, ofrece servicios de pago a cerca de 3.500 empresas, incluidas Facebook, Uber y Airbnb.
AvantCredit Préstamos a consumidores Online, ofrece préstamos personales personalizados.
Betterment Inversión automatizada,,Robo Advisors, que simplifica el proceso de inversión.
CommonBond es un mercado de préstamos P2P a estudiantes que calcula mediante algoritmos el riesgo financiero.
Etoro es una red social de Inversión, la plataforma ofrece a sus usuarios acceso a los mercados globales, de esta manera pueden ver lo que hacen otros y copiar sus operaciones.
Arboribus (Crowdlending)
Captio (Gestión de gastos de empresa)
Kantox (Cambio de divisas)
Exaccta Tax (Facturación y contabilidad automática para autónomos)
Zank (Financiación para particulares)
Lanzanos (Crowdfunding)
Bestaker (Equity Crowdfunding)
Fintonic (Agregadores financieros)
Finanzarel (Descuento de facturas y pagarés)
Este sector recibe un buen porcentaje de la inversión que se hace en tecnología. Según datos de KPMG, en el primer semestre de este año ha ascendido hasta los 120.000 millones de dólares, incluyendo operaciones de capital riesgo, fusiones y adquisiciones. Si se compara con los 19.000 que se invirtieron en 2013, la diferencia es brutal, además de haberse prácticamente doblado el número de operaciones, 1.132 frente a las 2.196 con las que finalizó 2018.
Las Fintech tienen un panorama casi imparable de crecimiento si se tiene en cuenta los cambios que se producen constantemente y que los clientes requieren respuestas rápidas. Ya son muchos los que acceden a servicios financieros de forma digital y cada vez quieren productos más eficientes y pulidos.
Los mayores niveles de inversión e innovación se han producido en el segmento de los pagos. Aún hay 1.700 millones de personas en el mundo que no tienen cuenta en el banco, ni acceso a suministradores de efectivo móvil. Empresas como M-Pesa, en Kenya, o Prisma Medios de Pago en América Latina, permiten que esa exclusión financiera se vaya reduciendo. En Kenya, según datos del Banco Mundial y FSD Kenya, se ha cuatriplicado el número de personas que tienen cuenta bancaria desde 2006 a la actualidad.
Aumenta la preocupación de los usuarios por la privacidad y en concreto por el uso de la ciberseguridad en las finanzas. El estudio de KPMG asegura que además del sector pagos y la ciberseguridad, otros sectores como el regtech, cumplimiento normativo, la gestión patrimonial, wealtech y el sector inmobiliario, proptech, irán adquiriendo mayor importancia.
La ciberseguridad es uno de los aspectos que más dinamiza la tecnología financiera debido a los riesgos que afectan a la seguridad digital y la necesidad de medidas de protección contra los fraudes y robos de identidad. Su prevención se está convirtiendo en uno de los principales puntos de las estrategias de los servicios financieros.
Regtech es el mercado de la tecnología que se centra en el cumplimiento normativo. Ya en 2018 tuvo un gran crecimiento que ha continuado este año. La aprobación de las directivas GDPR, PSD2 y MiFID II, permitirá que el cumplimiento de las normas sea una prioridad en los inversores. El mayor impulsor en este ámbito es Europa, aunque también está aumentado el interés en Singapur y China.
Wealthtech es la tecnología financiera enfocada a mejorar la gestión de las inversiones y el patrimonio personal y profesional. Ha tenido un gran volumen de inversión en 2019, disparando la inversión en el último semestre y todo apunta a que se acerca a una etapa de madurez en la que se consolidará y alcanzará un punto de equilibrio. Aún así las posibilidades de acceder a la financiación son interesantes. En la primera mitad de 2019 se han cerrado 45 operaciones por un total de 2.200 millones de dólares, frente a las 88 operaciones por 1.800 millones del año anterior.
Proptech la tecnología destinada a modernizar la compraventa o alquiler de propiedades inmobiliarias. Su crecimiento puede ser infinito. El año pasado se realizaron 82 operaciones por un total de 1.400 millones de euros.